JUEGOS DE TODA LA VIDA VS VIDEOJUEGOS: ¿QUIÉN GANA LA PARTIDA?

POR UN LADO, EL ATRACTIVO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS. POR OTRO LA POSIBILIDAD DE COMPARTIR LA DIVERSIÓN CON AMIGOS Y FAMILIARES. ENTRE LOS VIDEOJUEGOS Y LOS JUEGOS DE TODA LA VIDA HAY UNA BATALLA ENCARNIZADA POR LA ATENCIÓN DE LOS NIÑOS.

Los niños de hoy en día son nativos digitales. Han nacido y se han criado rodeados de tecnología y para ellos, relacionarse con este tipo de dispositivos es tan natural como caminar.

Si en casa se usa internet y las nuevas tecnologías para trabajar, para hacer la compra, para comunicarnos con el colegio o para sacar las entradas del cine, es normal que los niños también usen con la mayor naturalidad móviles, videoconsolas o el televisor para jugar o entretenerse.

En el caso de las videojuegos, desde que los peques entran en contacto con ellos (cada vez a edades más tempranas) se convierten en una de sus formas de jugar favoritas, desbancando a la lectura, los juegos de mesa, el tiempo en la calle…

Esto se convierte en un problema para muchos padres, preocupados por las consecuencias negativas de un uso excesivo de los videojuegos tanto en la salud física como en la mental de los niños.

DESVENTAJAS DE LOS VIDEOJUEGOS PARA LOS NIÑOS

El uso inadecuado de las videoconolas tienen consecuencias negativas para los niños. Las más importantes serían:

  • Problemas de atención: Según un estudio publicado en la revista Pediatrics, los niños de primaria que juegan videojuegos más de dos horas al día tienen un 67% más de probabilidades de desarrollar problemas de atención. En España, la Asociación Española de Pediatría AEPED recomienda que los menores de dos años no las utilicen. Según las nuevas recomendaciones de los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a los 2 años podrían comenzar a pasar tiempo delante de una pantalla, como televisión o videojuegos, pero nunca más de una hora, algo que también se recomienda en niños de 3 a 4 años.Para niños mayores de 5 años no se deberían sobrepasar las dos horas diarias, con la regla de “cuanto menos, mejor”.
  • Problemas físicos: Un uso excesivo de pantallas se ha relacionado con un aumento del sobrepeso y la obesidad (que puede acarrear problemas cardiovasculares en el futuro), además de problemas visuales e insomnio, sobre todo cuando se juega justo antes de ir a dormir.
  • Adicción: El atractivo de estos juegos es tan fuerte para los niños que muchas veces no son capaces por sí mismos de controlarse. Necesitan que seamos nosotros los que les pongamos los límites porque, de lo contrario, pueden sufrir un auténtico proceso de adicción.  

¿CÓMO SABER SI TU HIJO ESTÁ ENGANCHADO A LOS VIDEOJUEGOS?

Los padres, dentro de nuestra labor educativa, también tenemos que proteger a nuestros hijos de las consecuencias negativas de un mal uso de las nuevas tecnologías. Sin embargo, muchas veces nos encontramos perdidos en esta tarea, ya que nosotros hemos integrado las tecnologías cuando ya teníamos una madurez y el proceso es diferente al de nuestros hijos, que prácticamente han nacido con el móvil en la mano. Por eso siempre es bueno estar informados  y estar atentos a las señales de alerta que nos pueden indicar que nuestro hijo podría tener un problema de adicción a los videojuegos. Algunas pueden ser

  • Cada vez pasa más tiempo jugando y siempre quiere más
  • Deja de hacer cosas que antes le gustaban
  • Se siente nervioso, irritable o triste cuando no está jugando y sólo consigue calmarse cuando se pone delante de la máquina
  • Tiene comportamientos violentos o estallidos de rabia
  • Está retraído o evita los contactos sociales si antes no lo hacía

¿QUÉ PODEMOS HACER?

Frente a este panorama parece que los padres lo tenemos crudo para despegar a nuestros hijos de las pantallas. Sin embargo la “vida real” tiene un montón de alicientes para los niños y la más importante es la posibilidad de interactuar con amigos o con su familia, un intercambio que nunca podrá sustituir ninguna máquina.

¿CÓMO PODEMOS CONTRAATACAR?

  • ¡A la calle!: Tardes en el parque, rutas de senderismo los fines de semana, un paseo en bicicleta, salir con los patines… Un bocata y a la calle. Es el mejor plan que podemos ofrecer a los niños cuando el buen tiempo acompaña. Muchas veces en el colegio los peques no tienen toda las posibilidades de movimiento que necesitan y por las tardes los cargamos de extraescolares o actividades regladas. ¿Por qué no dejarles que jueguen libremente? Algunas tardes a la semana se merecen un descanso.
  • Juegos en familia: Vale que no son electrónicos ni tienen el aparente atractivo de los videojuegos, pero tienen el aliciente de que se disfrutan en familia y eso no lo puede superar ninguna máquina. Los juegos de mesa, las cartas, el bingo… cada familia tiene sus tradiciones, su juego favorito, ese que sacan cuando vienen los primos, el que prefieren para las tardes de lluvia, el que adaptan para que pueda jugar el hermano pequeño… Esa cercanía, esa conexión, esos recuerdos compartidos que se crean alrededor de la mesa de juego, nunca va a poder superarlo un videojuego por muy bien hecho que esté.
  • Hacer un buen uso de la tecnología: Lo que está claro es que la tecnología forma parte de nuestra vida y prohibirla totalmente sólo hará que los niños se obsesionen por usarla. El objetivo tiene que ser protegerles cuando son pequeños y, cuando tengan capacidad, educarles en un buen uso tanto de las videoconsolas como de cualquier otro dispositivo tecnológico.  Por ejemplo, informándonos bien antes de comprar o descargar un juego, adquiriendo aquellos que fomenten aptitudes, habilidades o valores positivos, fomentando el juego en familia y en lugares de convivencia de la casa y por supuesto, limitando el tiempo que los niños dedican a esta actividad.


Cuéntanos, ¿qué prefieres, videoconsolas o juegos de toda la vida?

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